18 de septiembre de 2013

Vandal: Análisis de Pro Evolution Soccer 2014 (Nota 8.87)


Pro Evolution Soccer sigue intentando encontrarse a sí mismo en una larga generación en la que ha perdido el liderazgo de los juegos de fútbol contra FIFA, el rival al que vapuleaba año tras año en tiempos de PlayStation 2. Es cierto que la diferencia de calidad nunca se tradujo en unas ventas muy superiores, arrasando en los países latinos pero sin tanto tirón en los nórdicos, pero aquellos tiempos en los que el lanzamiento de cada "Pro" era un acontecimiento pasaron hace años, acaparando FIFA ese estatus y logrando un descomunal aumento en sus ventas gracias a la expansión del juego online en consola.

Desde los inicios de PS3 y Xbox 360, Konami sigue intentando encontrar la fórmula del éxito, dando bandazos, añadiendo y quitando novedades y cometiendo pequeños errores y aciertos. A finales de 2010 llegaron los cambios radicales, y desde el año pasado han encomendado su futuro al motor Fox Engine, que precisamente se estrena en esta edición. Curiosamente, la versión del año pasado, producida por un equipo secundario, fue la mejor de esta generación, estando centrado el grueso de Konami Tokyo en rehacer el juego con este motor gráfico que pasa por ser no solo el futuro de Pro Evolution Soccer, sino de toda la compañía.

El resultado ya muchos lo habrán intuido probando la demo: Pro Evolution Soccer 2014 tiene un montón de cambios, y algunos muy buenos, pero es como si le faltasen un par de meses más de desarrollo para pulir la jugabilidad. Hay que aclarar que, como ocurre cada año, la versión final está mucho más perfeccionada que la demo que muchos habréis podido jugar en las últimas semanas, y que las versiones que probamos en julio y junio. Pero a ese arreón final del último mes en el que Konami solucionaba los bugs de sus últimos juegos le han faltado unas semanas en esta ocasión. Es, como nunca ha dejado de ser, un muy buen juego de fútbol, pero sigue sin acortar distancias con su rival y con frecuencia pasan cosas raras en los partidos.

Articulo completo en la web de Vandal.

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