31 de julio de 2013

Vandal: Impresiones del preview code de PES 2014


El rey de los juegos de fútbol en los últimos años ha sido FIFA, una corona que una generación antes, en la de los 128 bits, perteneció al simulador de Konami, Pro Evolution Soccer. PES sigue teniendo una gran base de usuarios, pero la brecha de ventas entre ambos títulos no deja de crecer cada año a favor del título de Electronic Arts, que en su última edición vendió 13 millones de unidades, frente a los casi 2 millones de PES 2013.

El juego de Konami lleva dando bandazos toda la generación, intentando recuperar el terreno perdido, incluyendo novedades de mayor o menor calado que a veces triunfan, otras veces pasan desapercibidas, y que en el peor de los casos fracasan. Pero para muchos el mayor problema de PES en esta generación ha sido reutilizar el veterano motor gráfico de las versiones de PlayStation 2, que aunque con mil y un remiendos, se le ven las costuras a estas alturas, que en aspectos concretos como las animaciones, palidece ante la competencia.

Y no deja de ser curioso que este golpe de timón tantas veces demando, el apostar por un nuevo motor gráfico, se vaya a producir ya en el final de ciclo de Xbox 360 y PlayStation 3, a un mes del lanzamiento de sus sucesoras, Xbox One y PlayStation 4. Pro Evolution Soccer 2014 no va a llegar este año a las nuevas consolas de Sony y Microsoft, por extraño que parezca esta decisión, por lo que todavía habrá que esperar para un PES next-gen.



El nuevo Pro Evolution Soccer utiliza una versión adaptada del FOX Engine, el nuevo motor gráfico de Konami que ya ha demostrado su poderío con Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, que dejó a todos boquiabiertos el pasado E3. Un motor escalable, que puede funcionar con garantías tanto en la actual como en la nueva generación, algo que ya hemos comprobado al jugar a PES 2014, cuya mejoría gráfica respecto a las anteriores entregas es evidente.

Hemos tenido acceso a una beta con tan solo cuatro equipos - Bayern Múnich, Santos, y las selecciones internacionales de Alemania e Italia-, y sin ningún modo de juego, solo partidos amistosos, lo que nos ha servido para ver todo lo bueno y lo mejorable del nuevo PES, que nos parece muy prometedor. Si para algunos la principal diferencia jugable en los últimos tiempos entre FIFA y PES era que el primero es un simulador puro y duro, y el segundo, sin ser un arcade, es más rápido y directo, esto se ha terminado definitivamente con PES 2014, que es 100% simulador, y bastante exigente.

El ritmo de los partidos es muy lento, en términos "videojueguiles" claro, porque a nosotros nos parece muy realista, el propio de un partido de fútbol. Para quien le parezca demasiado lento, se incluye la opción de elegir la velocidad de los partidos, y tenemos dos ritmos más rápidos –y uno más lento- que el que viene por defecto, lo que contentará a todo tipo de usuarios, siempre y cuando encuentren esta opción claro. Pero antes de centrarnos en la jugabilidad, hablemos del apartado visual, lo que primero entra por los ojos.

Para empezar la ambientación de los estadios, con unas gradas mejor realizadas que nunca, con un público convincente, y las escenas antes de empezar los partidos, muy elaboradas, con muchos detalles y elementos en pantalla. Y lo más notorio, la nueva y muy elaborada iluminación que proporciona el FOX Engine, algo en lo que parece este motor va sobrado, y que consigue que este nuevo PES tenga un aspecto totalmente diferente a lo que conocíamos. También el modelado de los jugadores es excelente, sobre todo los cuerpos, ya que de momento y para ser una beta hay unos rostros mejor conseguidos que otros, y en los que todavía queda trabajo por hacer.

Pero una vez empieza el partido nos olvidamos de todos estos adornos y nos centramos en lo verdaderamente importante, las sensaciones con el mando, y si bien hay bastante elementos que hereda de las última edición, como el sistema de pases y tiros manuales, el R2/RT para proteger el balón, el doble toque a la X/A para meter el pie en defensa, el nuevo sistema de animaciones hace que todo se sienta diferente.

Animaciones más fluidas y naturales que nunca, mejor enlazadas, sin transiciones ni problemas extraños como en los últimos PES, vamos, lo que todos llevábamos esperando hace años. Hay animaciones para dar y tomar, por extraña que sea la situación o postura de los jugadores, siempre las reacciones son realistas y convincentes. A esto se le suma un sistema de colisiones entre jugadores muy bueno, a la altura del tan promocionado Impact Engine de EA Sports, que hace que todas las interacciones entre los jugadores resulten veraces. Especialmente en el caso de las entradas a ras de césped, o por ejemplo las disputas hombro contra hombro, muy convincentes.

Si a las mejoradas animaciones, y el logrado impacto entre los jugadores, le sumamos unas físicas del balón mejores que nunca, tenemos el combo completo. La física de la pelota siempre ha sido uno de los puntos fuertes de PES frente a la competencia, y visualmente, en la manera de moverse por el aire, y de botar sobre el césped, no es que se hayan producido grandes avances, pero sí en la manera de comportarse. Ahora es más independiente que nunca, no va tan pegada a los pies de los jugadores, esta no es de acero ni las botas son imanes. Pasan cosas como que hagas un movimiento muy brusco, un giro inapropiado, y se te separe el balón del pie lo justo para que un rival se anticipe y te la quite.

Hay más cosas buenas, por ejemplo tácticamente los equipos se mueven muy bien sobre el campo, no se crean espacios absurdos o irreales, sobre todo cuando jugamos contra la máquina. La líneas están muy juntas, defensa, centro del campo y delantera, y se juega mucho en las zonas en las que es habitual que un partido de fútbol transcurra, el medio campo y tres cuartos. Continuas disputas y luchas y muy pocos espacios para hacer pases en profundidad o en largo, lo que nos obliga a tocar y mover el balón mucho, esperando a que se abran huecos. Los interiores se desmarcan muy bien por la bandas, pero los laterales siempre están atentos, y es raro que les cojan la espalda, al menos no con muchos metros de diferencia y en clara superioridad.

Es curioso que un juego que se encuentra en un estado tan verde en otros aspectos, se muestre tan maduro en algo como la estrategia y la táctica, lo que es un buen síntoma de que le han dado prioridad en el desarrollo. Un aspecto de los juegos de fútbol que pasa aparentemente más desapercibido que otros, pero que realmente es de vital importancia, si los equipos y los jugadores no se mueven de manera lógica sobre el terreno de juego, se puede tirar por tierra el buen trabajo realizado en otros apartados. También se agradece que hayan intentado que el transcurso de los partidos sea más fluido y dinámico, con menos transiciones y repeticiones. Un ejemplo de esto son los saques de banda, ya que en cuanto sale el balón por la línea lateral un jugador del equipo que tiene que sacar corre a cogerlo, sin que haya un fundido.

Todo esto que os hemos contado está muy bien y es positivo, ya que a propósito hemos querido dejarlo lo malo para el final, que no es poco, pero es perdonable al tratarse de una beta. Cuando a estas alturas del año nos mandan una beta de un juego de fútbol, siempre intentamos centrarnos más en lo positivo, en lo que funciona y se ha mejorado, que en lo que todavía tiene que arreglarse, ya que como hemos comprobado por experiencia, en los dos meses antes de lanzarse un título de fútbol se producen cambios sorprendentes, casi siempre a mejor.

Y PES 2014 todavía tiene mucho que mejorar, y de que se arreglen todos sus errores de cara al lanzamiento, o la mayor parte de ellos, dependerá de que estemos por fin ante un gran "Pro" capaz de hacerle frente a FIFA, al menos como un complejo simulador futbolístico, ya que el factor diversión es siempre subjetivo, y no son pocos los jugadores que piensan que PES es todavía más divertido. Para empezar se debe mejorar la respuesta de los jugadores a nuestras órdenes, un tanto lentos, lo que a veces es un pelín frustrante, y nos hace perder más balones de la cuenta. Y también pulir la fluidez de ciertas acciones, desesperadamente lentas en caso puntuales, como cuando los jugadores tienen que girar sobre sí mismos. Esto no se debe confundir con el realismo, ya que no aporta demasiado y entorpece el ritmo de los partidos.

Los porteros están todavía muy verdes, algo que en el E3 nos admitieron sus creadores que están trabajando en mejorar. Se tragan balones inexplicables por arriba, y realizan despejes o paradas que dejan el balón muerto en áreas prohibidas, al pie de los delanteros rivales para que marquen gol a placer. Otro aspecto negativo que llama la atención es lo difícil que resulta quitar la pelota sin hacer falta, se recuperan el 85% de los balones por deméritos de los atacantes en vez de por acierto de los defensas. Con el cuerpo a cuerpo, incluso en superioridad numérica, o metiendo un poco el pie, es casi imposible robar el balón, y si utilizas la entrada fuerte, o la media –dos veces X/A-, la jugada acaba en falta, y los árbitros tienen la mano muy suelta, no paran de sacar tarjetas todo el rato.

Tampoco nos acaban de convencer los nuevos lanzamientos de falta, en los que con un stick tenemos que orientar el cuerpo del jugador, y con el otro dirigir una fea de línea de puntos discontinua, indicando la dirección del balón. Algo que puede estar bien para tiros que exigen la máxima precisión, intentando meter gol desde la frontal del área, pero no para sacar todo tipo de faltas en cualquier lugar del campo, ya que termina siendo tedioso e impide sacar rápido. Por último hay decenas de fallos gráficos de toda índole, pero nada que nos haya escandalizado para tratarse de una beta, por lo que habrá que esperar para ver lo pulido que llega el producto final.

Un cambio necesario

Este PES es el verdadero salto de calidad que le hacía falta a la serie, tirar abajo la casa y construir una nueva, en vez de seguir año tras año apuntalando y haciendo reformas a un edificio que se ya encontraba muy viejo. Pero llega en un momento extraño, justo en el lanzamiento de las nuevas consolas, de las que además se pierde su estreno. Puede que algo nos estén ocultando desde Konami, y este PES 2014 sea el juego puente para debutar por todo lo alto el año que viene en PlayStation 4 y Xbox One, el caso es que lo que están haciendo para PS3 y Xbox 360 nos está gustando bastante.

Más simulador que nunca, lo que puede que vaya a disgustar a algunos de sus fieles seguidores, ahora mismo el juego se encuentra en un punto complicado. Tiene una gran base, pero también muchos errores, y dependiendo de cuántos de estos problemas se solucionen, estaremos hablando de un gran juego, o de una nueva decepción. En la gamescom que se celebrará a finales de agosto en Alemania probaremos una versión más avanzada, y veremos qué tal va evolucionando, teniendo en cuenta que su lanzamiento se producirá el 30 de septiembre, en PS3, Xbox 360, PC y PSP.

Fuente: Vandal

No hay comentarios.: