31 de julio de 2013

Eurogamer: Impresiones del preview code de PES 2014


Ya tenemos una versión beta de PES 2014 en nuestras oficinas y hemos estado jugando docenas de partidas. Olvidaos de todos los PES que habéis visto en esta generación. Konami ha cogido esa carpeta vieja donde tenían todos los los refritos de esas últimas ediciones y directamente la ha tirado a la papelera de reciclaje; se acabaron los retoques, las implementaciones, los ajustes y todos los eufemismos que se os puedan pasar por la cabeza. PES 2014 es un juego nuevo con un motor gráfico nuevo y una sensación nueva y, por cierto, más que buena.

Aun es pronto para prender la mecha de los fuegos artificiales y anunciar a bombo y platillo que el Pro ha vuelto, que se eche a temblar FIFA y todas esas cosas. Pero de momento la versión que hemos podido probar, aun estando muy verde, es mucho mejor que cualquier otro PES que recordéis y, más importante, es un muy buen juego.

Como ya tendréis grabado a fuego en vuestra memoria, desde que comenzó la actual generación el equipo de PES ha tenido que lidiar con el toro de un motor gráfico anticuado y limitado, lo que ha supuesto, entre otros motivos, el declive de la serie. Posiblemente el hecho de que Kojima estuviera preparando durante estos años su nuevo motor ha tenido, de forma indirecta, parte de la culpa de que el juego de fútbol de Konami haya estirado tanto tiempo el antiguo y limitado susodicho. Si el motor de Hideo era tan bueno ¿Para qué se iban a gastar el dinero en crear otro motor para el PES? El problema ha sido que han estado ocho años arrastrando vicios de la generación anterior y no veían el momento de dar ese paso adelante.



Afortunadamente el momento ha llegado, el FOX Engine está listo para darlo todo y los desarrolladores de PES han podido crear, al fin, un juego de fútbol digno para esta generación -y para la siguiente, suponemos, aunque esta edición dicen que no saldrá en las nuevas consolas.

Desde el primer momento el cambio es evidente. Los nuevos gráficos son una pasada: las caras de los jugadores tienen un altísimo nivel de detalle, la iluminación, sobre todo con luz natural, es espectacular; las equipaciones se mueven sueltas de un modo parecido a lo que estamos acostumbrados a ver en los juegos de baloncesto y las animaciones ortopédicas de las últimas ediciones han dado paso a unas mucho más fluidas y naturales. Pero el nuevo PES 2014 no solo entra por los ojos.

El control de los jugadores también es mucho más fluido y natural. Sobre todo llama la atención el nuevo ritmo que tiene el juego, capaz de desenvolverse con soltura tanto en los espacios más reducidos, cuando Özil le hace el lío a tres defensas en un palmo de terreno, como en los grandes espacios en los que Neymar galopa por la banda, regatea y tira a gol. La velocidad a la que se mueve todo parece estar muy bien ajusta y resulta lenta o rápida según lo que toque.

Pero a este nuevo PES hay que aprender a jugar. Ese nuevo ritmo del que hablamos conlleva un nuevo aprendizaje de los tiempos de todos los movimientos. Hay un montón de nuevas animaciones de transición que necesitamos asimilar, así como las novedades en el control, lleno de pequeñas o sutiles acciones, que deberemos estudiar y practicar.

Aun así hay algunos detalles, sobre todo relacionados con la interfaz que vemos en mitad de los partidos, que no acaban de convencernos. Tenemos una serie de nuevos indicadores que nos han hecho volver a los tiempos de FIFA 98 -como poco-, cuando curvábamos la flecha todo lo posible para lanzar las faltas con rosca. Ahora, en las jugadas a balón parado tenemos una línea que representa la parábola que recorrerá el balón hasta llegar, o no, a la red.

La versión que hemos probado está muy verde -posiblemente sea la que vimos en el E3: solo tiene cuatro equipos y es muy evidente que hay fallos. No existe la ley de la ventaja, por lo que nos pitan faltas cada dos por tres y el ritmo se ralentiza cosa mala, los jugadores caen en fuera de juego sin parar, el sistema de colisiones y de quitar el balón flojea más de lo debido... son tan evidentes que, entendemos, estarán corregidos en las próximas versiones que vayamos recibiendo.

Pese a todo, las sensaciones que transmite el nuevo PES no podían ser mejores. Por fin tenemos la impresión de tener un PES nuevo de verdad y tan bien hecho que, incluso con todos los flecos que aun tienen que cortar, os dejará una sonrisa en la cara. Seguiremos informando.

Fuente: Eurogamer

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